Si, no me digan nada. Esta imagen es muy fuerte y alguien puede inclusive pensar que estoy siendo demasiado extremista. Otros pueden pensar que es ficticia (o sea que la hice yo solo a los efectos de reirnos todos en conjunto). Pero no, ninguna de las dos cosas son ciertas.
Ni la imagen es demasiado fuerte, ni la inventé yo. Sostengo que no es fuerte porque la foto es real, la saqué durante uno de mis viajes en un país de Latinoamérica.
Bien, ahora alguien puede decir...esas cosas en mi empresa no pasan. Yo pregunto: estás seguro/a? He trabajado y tenido exposición en numerosas empresas, familiares, de capitales locales, multinacionales, chicas, grandes, buenas y malas. Lo único que se cumple en todas es que nos topamos con personas o procesos torpes, molestos, que no agregan nada de valor al negocio. Lo que es peor aún, más bien son negativos, afectando al negocio y quitándole valor al mismo. Son como un lastre, y atención que pienso que en ocasiones el lastre es bueno (es más...el lastre se inventó para eso!). Pero apelando a una analogía con un globo aeroestático, definitivamente hay que saber cuando usarlo y cuando dejarlo ir para volar más alto.
Con este mini caso, no pretendo decir que hay que necesariamente dejar ir a las personas ni que los procesos estén mal. Pero sí sería aconsejable revisar y analizar que cosas están sucediendo de este tipo en su empresa. A un nivel más agregado, como conjunto o sociedad, estimo que sería un summum el que todos juntos hagamos un esfuerzo por contar con organizaciones más "livianas", sin tantos requerimientos tontos y que no hacen a la cosa. El día que nos enfoquemos en las cuestiones que importan y verdaderamente en cómo resolverlas no solo será el día en que dejemos de solicitar un "lavador de carros con experiencia" sino también el día en que estaremos alcanzando otras tasas de efectividad y por tanto de progreso.